ALEXA 65 en GHOST IN THE SHELL

Jess Hall BSC utiliza el sistema de la ALEXA 65 proporcionada por ARRI Rental para rodaje de la versión de Rupert Sanders del clásico manga y anime japonés.

GHOST IN THE SHELL está protagonizada por Scarlett Johansson en el papel de Major, una mujer soldado mejorada cibernéticamente para la lucha contra el terrorismo, quien comienza a cuestionar sus orígenes y su identidad. En la búsqueda de una estética atemporal y de alta calidad para este filme, Jess Hall BSC eligió el sistema de la cámara de gran formato ALEXA 65, disponible exclusivamente a través de ARRI Rental. Aquí nos habla de su trabajo en esta película.

Trailer de GHOST IN THE SHELL, capturado con ALEXA 65

GHOST IN THE SHELL está protagonizada por Scarlett Johansson en el papel de Major, una mujer soldado mejorada cibernéticamente para la lucha contra el terrorismo, quien comienza a cuestionar sus orígenes y su identidad. En la búsqueda de una estética atemporal y de alta calidad para este filme, Jess Hall BSC eligió el sistema de la cámara de gran formato ALEXA 65, disponible exclusivamente a través de ARRI Rental.

¿Qué lo acercó a la ALEXA 65?

 

Creo que la ALEXA 65 me interesó por varias razones. En primer lugar, yo quería hacer algo que tuviera un tipo diferente de calidad visual y que no se pareciera a nada de lo que venía viendo. También era muy consciente de las diferentes plataformas de lanzamiento con las que estaríamos trabajando: IMAX, HDR y proyección estándar. En realidad se trataba de capturar en un formato a prueba de futuro porque quería que este filme se mantuviera vigente y que en pocos años no pareciera viejo, por lo que debía comenzar con la tecnología más avanzada posible.

 

Antes de este filme había utilizado la ALEXA 65 para un comercial de Halo aunque era en los inicios de esta cámara, por lo que rodamos junto con una ALEXA de formato 35. Este proceso destacó verdaderamente las cualidades inherentes de un formato mayor. Una de esas cualidades es que nivela la perspectiva. Para GHOST IN THE SHELL fue interesante porque yo pensaba en cómo poder traducir el anime y el manga en acción en vivo, y mucho del trabajo artístico original del anime usa cuadros con gran angular pero dibujado sin mucha distorsión, lo que se adaptaba bien a un área de imagen grande y nivelaba la perspectiva de la ALEXA 65.

¿Cómo se trasladan una profundidad de campo cinemática y un foco poco profundo al mundo del anime?

El filme de anime de GHOST IN THE SHELL es una combinación de animación de celda tradicional y CGI, pero para mí cada cuadro era como una acuarela. Su suavidad era muy hermosa a la vista por lo que quise ver si podía obtener ese tipo de calidad suave, pictórica. Por cierto la idea de rodar una imagen digital directa no me resultaba particularmente interesante y definitivamente no era la estética que yo buscaba. Poder contar con un foco poco profundo fue una ventaja en este caso: los lentes personalizados que Panavision armó para nosotros fueron otro elemento importante para capturar esta calidad única.

¿Cuál fue su abordaje en lo que respecta al color en este filme?

El color fue muy importante y en eso trabajé mucho y en forma muy detallada, observando el género del anime en general y también de manera muy específica para GHOST IN THE SHELL. La paleta de colores es única y compleja y se utilizaron muchos colores secundarios con tonalidades extremadamente sutiles. No es algo que realmente haya visto antes en películas. Pensé que sería interesante capturar esas cualidades de alguna forma: cosas tales como los sutiles tonos de gris que penetran los tonos de piel. Durante las pruebas hallé que muchos de los colores generados por la iluminación LED del filme mudaban un tanto hacia el espectro de los colores primarios careciendo entonces de la sutileza que yo estaba buscando. Estudié el anime y realicé exhaustivos estudios fotográficos del Hong Kong nocturno. Entonces refiné y analicé la paleta de colores e incorporé algunas prácticas que son parte del arte tradicional japonés. Finalmente destilé todo esto en 28 colores que quería ver en el filme y nos pusimos a programarlos en una amplia plataforma de luces LED, lo que significó un vasto e interesante proceso.

¿Es vital saber que su cámara capturará estos colores tan precisos en una forma agradable y natural?

Sí, lo es. Siempre me ha gustado mucho el espacio de color de la ALEXA. Para mí es muy atractivo y pareció el espacio de color correcto para este filme. Sin embargo hallé que la ALEXA ha evolucionado y avanzado un paso más adelante aún, especialmente en cuanto a la forma en que reproduce poca luz y negros. La sofisticación con la que puede registrar las cosas en ese tipo de zona fronteriza del espectro -el punto más bajo de la curva- fue realmente importante. Diseñé un LUT personalizado porque con todos los complejos colores LED necesitaba algo consistente y refinado; era casi como trabajar con película. Todos los colores que utilicé en este filme fueron diseñados específicamente para ser capturados por esta cámara. Fue parte del proceso de prueba y diseño. Lo otro que hice fue trabajar enteramente en espacio de color P3. No utilicé Rec 709 en absoluto. Incluso el monitoreo en set fue hecho en P3 para la gama de color extendida porque algunos de los colores no se leían tan bien en Rec 709.

ALEXA ha evolucionado y avanzado un paso más adelante aún, especialmente en cuanto a la forma en que reproduce poca luz y negros.

Esta fue una de las primeras producciones en grabar Open Gate ARRIRAW con la ALEXA Mini. ¿Para qué tipos de escena lo utilizó?

 

Siempre me gusta tener una cámara pequeña y móvil en set sin importar en qué formato esté rodando, y la ALEXA Mini nos brindaba posibilidades de posicionar y mover la cámara de maneras que no eran posibles con la ALEXA 65. Dado que Major es parte humana parte máquina y existe en una suerte de tercer espacio, tuve la idea de expresar ese sentimiento de aislamiento existencial -que es una característica real del anime- haciendo que la cámara flotara a través de las escenas como un observador invisible. Utilizamos a la Mini para eso y también para lo que llamamos “glitch-cam”, donde colocamos dos cámaras Mini lado a lado pero ligeramente desplazadas de manera de poder ir de una perspectiva a la otra y crear así un extraño efecto que sugiere que a veces la tecnología está fallando un poco. El 95% del filme es la ALEXA 65 sin embargo, porque nos enamoramos de su look.

 

¿Cómo fue el proceso de trabajar con ARRI Rental?

 

La ALEXA 65 es un fantástico logro del punto de vista técnico pero lo que fue realmente genial del proceso de trabajar con ARRI Rental fue que no solo les interesaba la cámara en sí sino que estaban interesados en lo que yo quería hacer con la cámara y adónde podíamos llevarla. Desde la primera prueba comprendieron lo que yo quería y realmente me ayudaron a lograrlo, ya fuera tratando de obtener más velocidad o trabajando con Park Road Post para mejorar la velocidad del workflow y monitorear en P3. Ese elemento colaborativo de trabajar con ARRI Rental fue extremadamente importante y valioso para mí, particularmente en este proyecto porque estábamos desafiando los límites de la tecnología.