ALEXA XT en El Clan, éxito del cine...

Estrenada en agosto de este año y tras superar los 2,5 millones de espectadores sólo en Argentina, la película El Clan, dirigida por Pablo Trapero, sigue cosechando éxitos. A dos meses de su lanzamiento, ya fue reconocida en el Festival de Cine de Venecia con un León de Plata en el rubro mejor director, preseleccionada para competir por mejor película extranjera en los Academy Awards 2016, y le espera un largo camino de premios y éxito de taquilla.

HITMAN: AGENT 47, captured with ALEXA

On HITMAN: AGENT 47, cinematographer Ottar Gudnason combined ALEXA XT cameras with Master Anamorphic lenses and Electronic Control System accessories. The production also used M-Series lighting fixtures and utilized dailies, VFX and other postproduction services from ARRI Media.

Es que no sólo su trama impresiona -narra la historia del siniestro clan Puccio que bajo el liderazgo de su padre, Arquímedes, cometió una serie secuestros y asesinatos en los años 80 en Argentina- sino que la composición de cada una de sus escenas logra traspasar la pantalla para transmitir al público la doble vida llena de contrastes de sus personajes, así como la crueldad y cinismo de sus actos.

Realizada por Matanza Cine en asociación con K&S Film, El Deseo (España) y Telefe (Argentina), El Clan requirió un look particular que contribuyera a generar suspenso e impresionar, siempre manteniendo el clima de la época. En este sentido, fue fundamental el rol de su director de fotografía, Julián Apezteguia (ADF), quien además de haber trabajado con destacados realizadores, se ha valido de nominaciones en los principales festivales de cine internacionales.

A la hora de elegir las cámaras, Julián  Apezteguia (ADF) cuenta que fue fácil optar por ARRI, principalmente la cámara ALEXA, con la cual viene trabajando desde hace varios años. Se utilizó la ALEXA XT para el rodaje principal, que se complementó con la ALEXA PLUS, ambas con control inalámbrico de foco de ARRI, además de luminarias HMI y Fresneles de ARRI.

La historia es contada en detalles horribles desde el punto de vista de los autores. ¿Cómo llegaste a un look para esa historia?
La película se basa en un caso real de secuestros extorsivos sucedido en la Argentina hacia el fin de la última dictadura militar, con la particularidad de que la planificación y materialización de los secuestros sucedían en el seno de una familia, dentro de su hogar y con la complicidad de todos sus miembros.

Con el director supimos desde el principio que la crudeza de la historia debía ser narrada con imágenes fuertes y de impacto, buscando que nuestros encuadres transmitieran la extrañeza de esa convivencia con el horror. Herramientas como los lentes anamórficos, que entre otras particularidades trabajan con poca profundidad de campo, nos ayudaron a construir esa sensación. Esto lo complementamos con técnicas como las lentillas partidas, el fuera de foco e incluso sacar el lente de su montura hacia el final de una escena para agregarle estos efectos ópticos.

Pero al mismo tiempo, debíamos mostrar el retrato de una familia y su funcionamiento como tal. Esto nos llevó a buscar en la imagen una clave de color que se acercara al tono de las fotos amateur de principios de los años 80, donde predominaban los tonos magenta o naranja, sobre todo en las bajas luces. También, con el uso de planos secuencia desde el punto de vista de las víctimas de los secuestros, intentamos que el espectador se sintiera allí, viviendo esa angustia con los personajes. Esto ya lo habíamos trabajado con Pablo Trapero en Carancho (2010), pero creo que esta vez pudimos llevarlo un paso más allá.

¿Cómo respondieron el director y los productores a tus propuestas para la construcción de la imagen?
El trabajo con Pablo (Trapero) es siempre muy motivador ya que se trata de un autor que está en una búsqueda constante y, aunque nuestro trabajo requiere de planificación y cálculo, siempre está abierto a tratar de generar una energía que supere lo esperado y que nos exija a todo el equipo estar a la altura para saber manejar y canalizar esa energía hacia el resultado en pantalla.

Tanto Trapero como director/productor, como la gente de K&S films, me apoyaron mucho en la construcción de la imagen del film desde el momento en que depositaron su confianza en mí como director de fotografía. Hicimos unas pruebas previas donde evaluamos qué tipo de lentes e iluminación usaríamos, junto con el director de arte, Sebastián Orgambide. También pusimos a prueba los colores y texturas que usaríamos en el decorado y el vestuario, mientras acercábamos posiciones hasta tener todos en claro hacia dónde apuntábamos.

¿Qué era lo que más te interesaba de la película en tu rol de director de fotografía?
Me interesaba volver a trabajar con Trapero porque siempre representa un desafío, así como con K&S, con quienes ya había trabajado en Crónica de una Fuga (Adrián Caetano, 2006) y Días de Pesca (Carlos Sorín, 2012), porque es una casa productora que se ocupa de cuidar sus productos, generar películas de interés para el público pero con un gran respeto por la autoría de las obras.

En cuanto a mi trabajo, me interesó retratar esta dualidad de familia feliz / banda siniestra; jugar con esos conceptos en la construcción de la imagen y conseguir mantener un equilibrio fue el reto más estimulante del proyecto.

¿Por qué la cámara ALEXA XT fue la cámara correcta para este proyecto anamórfico? ¿Utilizaste 4:3 o el formato Open Gate?

Vengo disfrutando de trabajar con la ALEXA desde hace varios años, El Clan es la sexta película en la que pude contar con ella, en este caso en su modelo XT. La respuesta de ALEXA en cuanto a su rango dinámico y espacio de color ha sido siempre muy satisfactoria.

Ya había tenido la oportunidad de trabajar con lentes anamórficos en El Ardor (Pablo Fendrik, 2013) pero sobre el chip 16:9 de la ALEXA PLUS porque en ese momento no teníamos la XT disponible en Argentina. Cuando estábamos empezando la preproducción tuvimos la suerte de que nuestra casa de alquiler, Cámaras y Luces, se equipara con la XT y un set de Cooke Anamophic nuevos. La posibilidad de usar los anamórficos en toda su dimensión sobre un chip de ALEXA preparado para esas proporciones, lo volvieron una elección fácil. No puedo pensar en una mejor combinación para aprovechar las características de la cámara más fiel junto con toda la resolución de unos excelentes lentes. Usamos el formato de grabación 4:3.

¿Grabaron en ARRIRAW o ProRes? ¿Por qué?
La grabación fue en ARRIRAW, que diariamente era convertido a ProRes 4:4:4 por cuestiones de workflow. El Raw fue respaldado en LTO. Para el grueso de la post de la película se usaron los ProRes y recurrimos a los Raw para las tomas que requirieran un trabajo intenso de postproducción, así como otras que estaban más comprometidas en la corrección de color.

El ProRes de la ALEXA me dio lo que necesité para generar mis imágenes en la mayoría de las situaciones de rodaje en que me vi envuelto, pero fue muy tranquilizador en este caso poder contar con el respaldo de la captura en Raw, ya que sabía que el plus estaría ahí cuando hiciera falta.

¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Considerarías usar otras cámaras de ARRI como la ALEXA Mini o AMIRA?

Mi próximo proyecto es Bajo este Sol Tremendo la nueva película de Adrián Caetano, de quien soy colaborador habitual. Es una historia cruda que transcurre en un pequeño pueblo en el interior de Argentina, una suerte de Western con bastante de thriller psicológico.

Intento definir cuál es la cámara que mejor se ajusta a las necesidades de cada proyecto, ya que me interesa que mi aproximación a cada historia sea diferente. Trato de evitar la estandarización, y la elección de las herramientas es fundamental para encontrar esa particularidad. La ALEXA siempre está entre mis preferencias por la amplitud de su registro y consideraría el uso de cualquiera de sus modelos. Tuve la posibilidad de probar la AMIRA y creo que es una muy buena opción para una gran variedad de películas, y estoy ansioso por poner las manos sobre la ALEXA Mini, creo que nos abre la puerta a distintos accesorios tecnológicos que están surgiendo en los últimos años que requieren de cámaras de menor tamaño.

Para más información visítenos en www.ARRI.com/es en español.

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