Primer premio mayor para filme rodado con

Primer premio mayor para filme rodado con

El director italiano, director de fotografía, productor y escritor Gianfranco Rosi ha sido premiado con el Oso de Oro 2016, el premio más importante durante el Festival Internacional de Cine de Berlín, o Berlinale. Fue reconocido por su largometraje documental FIRE AT SEA, que fuera capturado con AMIRA y que examina la crisis migratoria actual en Europa al centrarse en los habitantes de la isla italiana de Lampedusa a la que cientos de inmigrantes desesperados, ya muertos o moribundos llegan en embarcaciones cada semana.

Trailer de FIRE AT SEA, capturado con AMIRA

Gianfranco Rosi recibió el Oso de Oro en la Berlinale 2016 por su largometraje documental FIRE AT SEA, capturado con AMIRA y que examina la crisis migratoria en Europa.

Este prestigioso galardón representa la primera victoria -en lo relativo a un premio- para una producción con cámaras AMIRA. Desde su lanzamiento en 2014, la cámara estilo documental AMIRA ha probado su versatilidad al ser utilizada en una creciente variedad de tipos de producciones, desde shows de televisión, deportes, videos musicales, contenidos de marcas y comerciales a filmes independientes, filmes sobre naturaleza y documentales.

Rosi pasó varios meses en Lampedusa, conociendo progresivamente a los lugareños hasta que pudo capturar su vida diaria en forma natural y no invasiva. Trabajando completamente solo como un equipo de un solo hombre, Rosi debió ocuparse de la grabación tanto de imagen como de sonido, un reto que se vio muy facilitado por el diseño ergonómico y las amplias opciones de sonido de la AMIRA. 

Luego de la premiación durante la Berlinale, en diálogo con ARRI Rosi apuntó, “La calidad de sonido fue maravillosa. En general no es fácil grabar audio en forma interna, y contar con la posibilidad de grabar el sonido en forma directa con la AMIRA fue grandioso. El visor también es maravilloso. Siempre miro en el visor y casi nunca utilizo monitor lateral. Verdaderamente es como un científico con su microscopio: comienzo a descubrir el mundo dentro del visor y todo deriva de allí. Por eso rodé mucho con la cámara sobre el hombro: éramos un solo cuerpo”. 

También tuve el privilegio de utilizar una cámara que es bastante liviana pero que es fantástica: la AMIRA de ARRI. Realmente hizo la diferencia porque con esta cámara pude rodar de noche, con escasa o ninguna luz.

Durante la conferencia de prensa que tuvo lugar a continuación de la exhibición en la Berlinale, Rosi citó específicamente a la AMIRA como vital para su enfoque. “Esta vez también tuve el privilegio de utilizar una cámara que es bastante liviana pero que es fantástica: la AMIRA de ARRI. Realmente marcó la diferencia porque con esta cámara pude rodar de noche, con escasa o ninguna luz. Rodaba con una linternita y eso me dio una enorme libertad porque al ser solo una persona filmando… a veces parece como si hubiera tenido una enorme cantidad de luz para poder rodar de noche, o cuando rodábamos en el medio del bosque… era solo una linterna. Por eso pienso que la tecnología me ayudó muchísimo en este filme porque poder trabajar con una cámara pequeña -pequeñita- yo solo, fue una herramienta increíble”.

Durante su conversación posterior con ARRI, Rosi nuevamente afirmó: “La AMIRA fue absolutamente genial. Cuando tenía que rodar durante la noche las imágenes eran asombrosas, con los negros realmente negros y la luz sobresaliendo con una profundidad increíble. De hecho, las mejores escenas son las que rodé de nochecita o durante la noche. Son tan bellas que todo el mundo se sorprende y me pregunta “¿Qué cámara usó?” Esto fue fundamental porque yo estaba solo, y contar con una cámara que, en situaciones en las que no tenía iluminación me permitía rodar incluso cuando ya mi ojo no podía ver las cosas –mientras tanto la AMIRA seguía viendo y grabando bellas imágenes- fue asombroso”. 

Una configuración liviana que combinó la AMIRA con un lente prime pequeño dio a Rosi la libertad para seguir a los lugareños mientras iban a sus tareas diarias, lo que se ve afectado por la constante ola de inmigrantes y por el hecho de encontrarse en la primera línea de fuego de la crisis. Luego de acompañar a la marina italiana durante cuarenta días en sus salidas para asistir a las embarcaciones varadas de los inmigrantes, Rosi se vio enfrentado a la angustiante realidad de las vidas que se perdían al encontrarse a bordo de un navío con un montón de cadáveres en la bodega.

Gianfranco Rosi acerca de la AMIRA

En la conferencia de prensa durante la Berlinale 2016, Gianfranco Rosi, quien recibiera el Oso de Oro por FIRE AT SEA, dialoga sobre lo importante que fue la AMIRA de ARRI en su potente documental sobre la crisis migratoria en Europa.

Tal como dijo a Variety, “La muerte se me puso delante y no podía evitar verla. Fue una confrontación directa. Ese día debí decidir: “¿Debo o no debo mirar? ¿Debo mirar hacia otro lado? El capitán me dijo “Gianfranco, debes ir bajo cubierta y capturar la tragedia”. Dije, “Siempre he querido evitar rodar escenas así”. Respondió, “Es como decir que las cámaras de gas son demasiado crueles. Es tu trabajo. Debes mostrar estas imágenes al mundo”. Entonces bajé y vi esos cuerpos asfixiados abrazados unos a otros. Y me enfurecí totalmente. Desde el punto de vista narrativo el desafío era cómo abordar esas escenas y lograr que el público las internalizara sin que las considerara algo voyerista”.