L7-C: fresco, silencioso y controlable

L7-C: fresco, silencioso y controlable

Dave Rimmington es un Director de Fotografía que durante su carrera profesional por la BBC y como operador independiente ha trabajado en series dramáticas,  producciones de estudio, OBs de deportes y música y programas de noticias y de actualidad. Recibió un premio de la Royal Television Society por su trabajo en 2010. Recientemente, Rimmington probó el dispositivo L7-C de la L-Series de ARRI en un video musical y lo que sigue es su evaluación detallada del foco, reproducida por cortesía de Zerb, el diario del ‘Guild of Television Cameramen’ (Gremio de Operadores de Cámara).

El L7-C es, sencillamente, revolucionario y sin dudas se convertirá en un dispositivo modelo en la industria cinematográfica.

Hay algunos elementos de los equipamientos de televisión que se han vuelto legendarios en la industria, sencillamente porque fueron extremadamente bien diseñados para su propósito. Esta lista incluye la cámara EMI 2001, el brazo Jimmy (Jimmy jib) y la Steadicam, y creo firmemente que el L7-C de ARRI pronto tendrá su lugar en esa lista. La primera vez que se usa esa luz, al instante ya nos resulta familiar. Diseñado en azul y plata con el tradicional estilo ARRI, parece y se siente como una lámpara ARRI clásica. Y ése es el objetivo; es un elemento del kit que puedes tomar y usar inmediatamente, y con confianza en los resultados que obtendrás.

FRESCO Y FANTÁSTICO

Dependiendo del modelo que se esté usando, la lámpara pesa entre 8.2 kg y 12.5 kg y está disponible en versión manual o “pole-operated”. Ambas pueden contar con refrigeración “activa” o “híbrida”. El modelo con refrigeración activa es más pequeño y más liviano que el “híbrido” y utiliza un ventilador para refrescar la unidad. No puede usarse sin el ventilador. El modelo híbrido utiliza tanto un disipador de calor como un ventilador y puede refrigerar en forma pasiva (sin el ventilador) o activa (con el ventilador). Como resultado, puede funcionar en forma totalmente silenciosa si es necesario.

Dicho esto, estas lámparas generan muy poco calor y, en todo caso, los ventiladores son muy silenciosos. Esta ausencia de calor permite que el estudio pueda tener menos aire acondicionado mientras que en locaciones interiores los actores no se cocinarán a fuego lento con el calor de las luces con sus desagradables efectos en el confort, maquillaje y estrés. El ventilador silencioso y la opción silenciosa en modo híbrido también hacen felices a los de sonido. Además de estos ahorros en lo relativo a los problemas con la temperatura, se estima que la unidad LED dura 200 veces más que la bombilla de tungsteno convencional.

LO MEJOR DE AMBOS MUNDOS

Tradicionalmente, si uno deseaba una fuente de luz día que fuera eficiente al convertir la corriente en luz (y no en calor), se recurría a la fuente lumínica HMI/MSR. Si, por el contrario, uno deseaba un foco con un alto CRI que pudiera regularse eléctricamente hasta cero, se recurría a una fuente de tungsteno. Sin embargo, un efecto secundario de la posibilidad de regular la fuente de tungsteno es que la temperatura del color baja cuanto más baja la luz. Esto puede ser muy útil al intentar entibiar una escena pero puede ser desagradable si uno necesita un poquito menos de luz pero con la misma temperatura de color.

El L7-C combina lo mejor de ambos mundos. El modelo que evaluamos tenía el controlador incorporado opcional. Usando una perilla giratoria muy sencilla se puede ajustar la intensidad de la luz desde 0% a 100% en forma muy suave, y pudiendo ver en un display el nivel exacto. La potencia máxima que consume es de 220W, lo que es realmente notable. Podrían usarse varias de estas lámparas conectadas a la corriente doméstica y no se llegaría jamás a la capacidad máxima del suministro. Obviamente, el consumo relativamente bajo de corriente también tiene sus efectos positivos en los costos.

CONTROL DE COLOR

Una segunda perilla giratoria controla la temperatura de color y cuenta con una escala amplia. En el punto inferior lo más bajo que puede usarse es 2800 K y en el extremo superior a 10000 K. Nuevamente, el nivel elegido aparece en un display digital que cambia automáticamente para mostrar los datos importantes del control que se está usando en particular. La temperatura de color se muestra en escalas de 50 K y esto significa que es increíblemente sencillo asegurarse de que los varios dispositivos se encuentren todos configurados a la misma temperatura de color. También hace sencillo combinar dispositivos con la lectura obtenida del WB de la cámara o de un colorímetro.

La vida útil estimada de una unidad LED se calcula en unas 50000 horas y el cambio de color durante esta vida útil es inferior a 200K, un notable rendimiento y un cambio de color tan ínfimo para este lapso de tiempo no es algo que nos quite el sueño.

La tercera perilla giratoria debajo del display digital es más/menos verde (plus/minus green), lo que hace muy sencillo combinar la luz con luces prácticas en locación equipadas con luces fluorescentes que dejan bastante que desear.

Aquí yo mencionaría que hay más modelos disponibles de L7 para aquellas situaciones en las que no es tan importante poder variar la temperatura de color en una escala grande. Un modelo es el L7-T, disponible tanto en versión de refrigeración híbrida como activa, con una temperatura de color de 3200 K; y es 20% más luminosa que el L7-C. El otro modelo es el L7-TT (tungsteno sintonizable) que tiene un rango de temperatura de color que va de 2600 K a 3600 K y es 40% más luminoso que el L7-C. Finalmente está también el L7-DT (luz día sintonizable), ajustable desde 5000 K a 6500 K y 30% más luminoso que el L7-C.

DISPLAY PRECISO

El hecho de que el display del L7-C muestra cada parámetro (intensidad, temperatura de color, más/menos verde) en forma tan precisa hace fácil tomar nota de cómo está configurada exactamente cada lámpara. Esto es invalorable en situaciones en las que quizás debamos volver a la locación otro día y replicar las mismas condiciones que las de escenas rodadas semanas atrás. Pueden almacenarse, además, dos preconfiguraciones y verlas nuevamente en el controlador opcional incorporado.

A diferencia de la luminaria HMI tradicional, para operar esta luz no se necesita un balasto por separado. Todos los componentes se encuentran en la carcasa de la lámpara. El estribo puede calzarse en la ranura del costado para rebalancear el foco si se agregan accesorios pesados a la parte frontal.

ARREGLÁRSELAS SIN GEL

Hasta ahora, todo bien, pero la versatilidad de esta lámpara no consiste solamente en ser un remplazo de un foco fresnel tradicional. Con sólo presionar una vez el botón de menú cambia la función de dos de las perillas giratorias; el control de “Temperatura de Color” cambia a control de “Matiz”, lo que permite una mezcla de color RGB, mientras que el de “Más/menos verde” se convierte en el de control de “Saturación”, lo que permite alterar la saturación de cualquier color que se haya elegido al utilizar el control de “Matiz”. Nuevamente, el display indica exactamente lo que se ha seleccionado. La aplicación práctica de esto es que se puede prescindir fácilmente de la caja grande que contiene la selección de geles coloreados.

No tener que usar los geles coloreados tiene unas cuántas ventajas: es más veloz y no hay que cortar el gel al tamaño adecuado y buscar las pinzas cocodrilo para ajustarlos a las viseras (los productores siempre agradecen cuando pueden acortarse los tiempos de armado). Es más económico porque no se necesita una selección tan grande de filtros coloreados. Se puede experimentar con diferentes colores al instante y sin costo. No existe el problema de los geles que se mueven con el viento o que se queman. Se puede ajustar el color sutilmente para complementar otros colores en la toma (la corbata del actor, accesorios, etc.)

He probado esta prestación de cambio de color cuando, recientemente, iluminé un video musical. Tenía que colorear una tela y me llevó sólo unos segundos lograr el color que deseaba. Si hubiera estado utilizando luces convencionales con geles, me habría llevado mucho más tiempo mientras experimentaba con diferentes geles para lograr el look correcto.

El haz de luz en sí es muy suave, tal como uno espera de una luz fresnel de esta calidad. El lente es de 175 mm (7”) y el punto/foco va de 15º a 50º, un rango útil para la mayoría de las situaciones. Viene con cuatro viseras (dos de ellas con tamaño ajustable) así que dar forma al haz de luz es rápido y fácil. El ajuste de punto a foco se controla por una perilla negra grande de cada lado (en las versiones sin operación pole-operated) justo debajo de las viseras. Cualquiera de las dos puede ser utilizada para ajustar el ángulo del haz de luz, y sólo se necesitan tres giros para ir de punto a foco. Este control altera el ángulo al extender la carcasa del lente hacia delante y de esa forma aumenta el largo de la luz.

Aunque la luz es tan familiar como la de un fresnel tradicional, también ha sido diseñada para adaptarse a prestaciones futuras. Además de sus entradas DMX cuenta con una entrada para mini USB que permite actualizaciones de firmware cuando las haya disponibles.

Siempre me interesaron los nuevos desarrollos en iluminación pero rara vez aparece algo tan versátil. El L7-C es realmente revolucionario y no dudo que se convertirá en un dispositivo modelo para la industria cinematográfica.