Dando vida al Gigante Amistoso

Dando vida al Gigante Amistoso

THE BFG, dirigido por Steven Spielberg y rodado por Janusz Kaminski, es un filme fantasioso y para toda la familia basado en el libro de 1989 del celebrado escritor Roald Dahl (“Charlie y la fábrica de chocolate”, “James y el durazno gigante”, “El Superzorro”). Es también la primera vez que Spielberg y Kaminski, que han venido trabajando juntos por largo tiempo, eligieron utilizar una cámara digital, la ARRI ALEXA, en gran medida debido a la ubiquidad de las imágenes generadas por ordenador, especialmente para la creación del personaje del Gran Gigante Amistoso. “Para THE BFG cada cuadro fue alterado, por eso fue más conveniente”, explica Kaminski.

Dando vida al Gigante Amistoso

Una mirada detrás de cámaras en el set de THE BFG, dirigido por Steven Spielberg y rodado por Janusz Kaminski con ALEXA.

Para Kaminski, la motivación para rodar THE BFG fue, ante todo, que Spielberg la dirigía. “También me gustó la historia; tengo hijos pequeños y les encantó”, agrega. “Y la historia me pareció muy estimulante y encantadora”. Kaminski dice que la pre-producción consistió en parte en “mucha conversación basándonos en ilustraciones muy detalladas”. “Con la definición de un look, el comienzo de la historia fue fácil porque la chica, Sophie (interpretada por Ruby Barnhill), se encuentra en un orfanato, un lugar bastante oscuro y de mal presagio”, nos dice. “Entonces es secuestrada por un gigante (una creación generada por ordenador con la voz de Mark Rylance) pero como no queremos que los niños se asusten debe haber un delicado equilibrio. Estuve viendo algunos de los filmes clásicos ingleses para niños y también OLIVER TWIST –rodado por Pawel Edelman y dirigido por Roman Polanski- ¡que es brillante!

La mayoría de las escenas del filme fueron una combinación de acción en vivo, captura de movimiento e imágenes generadas por computadora. La producción trabajó con dos muy conocidas empresas de efectos visuales: WETA e Industrial Light & Magic (ILM). “ILM se está volviendo cada vez mejor en la creación de entornos realistas”, nos dice Kaminski. “Incluso lograron producir las expresiones faciales de Mark Rylance a un nivel tal como no habría podido hacerse hace algunos años. Fue realmente una maravilla de la tecnología”.

Entre las escenas más difíciles se encontraban aquellas que capturaban los sueños de Sophie. La niña persigue una luz mientras camina por el bosque que, como dice Kaminski, era un set. “Allí teníamos una luz enganchada a un Dolly motorizado”, relata. “Ella perseguía la luz y, en un determinado momento, cuando la atrapaba, utilizamos una luz manual colgando de un palo que un electricista llevaba a través del set para crear la sensación de un sueño, moviéndose alrededor e iluminándola. Movíamos la luz como si estuviera flotando en sueños”.

Con respecto a la iluminación digital en el ordenador, Kaminski estaba “súper interesado en seguir la lógica para ubicar las luces”. “Pero, en ocasiones, debía decir al equipo de efectos visuales: ‘No sigan la lógica’”, relata. “Solo porque el sol salga por la derecha no significa que luzca bien. La cuestión es lograr una buena imagen. Y, en siete u ocho meses ya estaban trabajando muy bien conmigo”.

Cada vez que Sophie interactúa con el gigante es una ingeniosa combinación de fotografía e imágenes generadas por computadora. En el set, la actriz Ruby Barnhill interactuaba con Rylance quien estaba de pie en una plataforma con el equipo completo de captura de movimiento. WETA había desarrollado un sistema que permitía que Spielberg viera cómo las expresiones faciales de Rylance daban vida al gigante generado por computadora en tiempo real. “[Ruby] podía ver esto, y de esa forma ambos podían interactuar”, dice Kaminski. “Para nosotros eso era fotografía en vivo. El set estaba allí, y Mark estaba allí”.

Al final, habiendo completado un filme que no había sido simplemente rodado en forma digital sino que había requerido de miles de elementos de generación por computadora, Kaminski concluye que “el filme completo no fue tan difícil como parecería”. “Técnicamente”, agrega “el filme resultó muy fluido y bien integrado”.